21 Marzo 2011

NOVIAS EN APUROS II



6. La mancha
Quedan pocas horas para tu boda, todavía estás en casa y el fotógrafo te pide que poses y que te acerques el ramo, cuando lo dejas, una gran mancha de polen estropea tu inmaculado vestido. No te eches a llorar. Si todavía estás en casa, seguro que frotando con una toalla y detergente consigues que pase desapercibida. Más problemático será si durante el banquete se te cae una gamba del plato o tu sobrino pequeño te pringa de chocolate. No desesperes. Compra para ese día toallitas quitamanchas y haz que alguno de tus familiares las lleve en el bolso. Que ese pequeño contratiempo no te arruine el día.

7. Problemas de salud
Los nervios son muy traicioneros y suelen atacar a la barriga. Aunque probablemente no tengas demasiado apetito, no olvides comer algo antes de salir de casa para no desfallecer. Te quedan muchas horas por delante y tienes que tener fuerzas suficientes para disfrutar de tu fiesta. Si por el contrario, te da por comer, intenta no ingerir nada demasiado fuerte que pueda sentarte mal. Ante una urgencia, que alguno de tus amigos pase por la farmacia más cercana antes de la celebración.

8. ¿Dónde están los invitados?
Si alguna de las dos partes es de fuera del pueblo o de la ciudad donde se va a contraer el matrimonio, no olvides incluir en la invitación un mapa detallado para encontrar el sitio. Sobre todo si la boda va a tener lugar en una masía perdida en mitad del campo o en una iglesia recóndita. No llegues demasiado puntual, porque podría ocurrir que aparezcas antes que la mayoría de los invitados. Por lo general, la gente no suele llegar a tiempo a los sitios. A veces, ocurre incluso con el novio. Si es así, tómatelo con humor y aprovecha para que tus amigas te tranquilicen.

9. Sin papeles
Cada vez son más habituales las bodas entre dos personas que provienen de diferentes países. Si es tu caso, ten en cuenta que la documentación requerida para contraer matrimonio se complica al exigirle al ciudadano extranjero algunos certificados extra que no se exigen a los españoles. Algunos de esos documentos tiene que ser emitidos por el Consulado del país de origen del extranjero y han de ser traducidos de forma legal a nuestro idioma. Esto quiere decir que te llevara tiempo reunir toda la documentación necesaria. No lo dejes para el último momento o lo más probable es que no llegues a tiempo para el día de tu boda.

10. Todo tiene solución
Si te has tenido que enfrentar a algún imprevisto y piensas que tu boda se ha echado a perder, atención a estas situaciones. Toda verídicas. Ana, el mismo día que se casaba le llamaron del lugar donde iba a tener lugar el convite diciéndole que se había producido un incendio. Finalmente se celebró la boda… en una pista de tenis. Cristina, diez días antes de dar el “si, quiero” le llaman del restaurante en el que celebra su enlace explicándole que ha habido una confusión y que ese mismo día se celebra otra boda en el mismo sitio. Afortunadamente, no eran muchos invitados y pudieron compartir el espacio. Carmen, día de perros, lluvia, viento y granizo. Se casaban en una preciosa iglesia antiquísima. Antes de entrar empiezan a caer cascotes del techo. Los bomberos tuvieron que intervenir y hasta que pasaron dos horas no pudieron entrar. Empapados, claro. Hay pocas situaciones que no tengan solución, así que si tienes que enfrentarte a alguna de ellas, respira hondo, tómatelo con filosofía e intenta disfrutar.

TEXTO: REVISTA ATIDEMI NOVIAS - Mónica Cayuela

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